Apresentación

La Mértola islámica de los días del festival se llena de una mezcla melodías de aquí y de allá, del otro lado del Mediterráneo. Los cueros, las chilabas, el incienso, el sándalo, el té de menta, las especias y la mezcla de voces árabes y lusitanas del souk inundan de color, aroma y melodía especial las calles cubiertas de telas, un refugio perfecto para los rayos del sol.

Durante estos días, la música celebra el encuentro entre culturas y entre las voces del canto alentejano se oyen los acordes de laúdes y el sonido de la darbuka. Las noches del festival son una clara invitación al descubrimiento de nuevos sonidos: ya sea en la ribera, en el castillo, en la plaza o en rincones de la villa, las noches están hechas de música, de música nueva llena de ritmos, ora brillantes, ora más intimistas de artistas de todo el mundo árabe.

Aquí, a través de la música, se ensalza una comunidad receptiva a lo diferente, al descubrimiento, a la experimentación, al diálogo y a la convivencia constructiva entre personas.