Festival Islâmico de Mértola

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Como resultado de la prolongada investigación arqueológica que se ha llevado a cabo en el territorio de Mértola, y en particular en la ciudad de Mértola, sobre el período islámico, la herencia del Núcleo de Arte Islámico del Museo de Mértola alberga la colección más importante de arte islámico del país. Al valor histórico de estas piezas se añade un innegable valor estético que ha servido de inspiración para las siguientes imágenes del Festival Islámico.

 

Festival Islámico de Mértola: ¿Qué nos inspira?

¡Este año tiene lugar la 10.ª edición del Festival Islámico de Mértola! 10 ediciones que representan 20 años de inspiración en el pasado islámico de esta ciudad, resultado de décadas de excavaciones y de investigación con el objetivo de profundizar conocimientos y percibir el presente a través de los vestigios del pasado. Este pasado lejano en el tiempo, pero más cercano en la materialización de la arquitectura, los artefactos, las técnicas y las decoraciones, ha marcado a lo largo de los años el tono del desarrollo del programa y de la imagen gráfica de las diferentes ediciones del Festival, donde los objetos museológicos son la principal fuente de inspiración.

Este año la imagen gráfica que identifica el Festival Islámico es el resultado de una fusión de varios motivos decorativos, que se encuentran en las cerámicas estampilladas y de cuerda seca, de la colección del núcleo de arte islámico del Museo de Mértola. El motivo floral, inscrito en una circunferencia, está rodeado por otros motivos vegetales que representan palmetas introducidas de manera contrapuesta que forman, en el centro, un capullo de la flor de loto. Este es un motivo muy común en la cerámica islámica, que se identifica generalmente en composiciones secundarias, al que se atribuye el significado de la eternidad y la pureza.

La aplicación del motivo a las diversas funcionalidades que se relacionan con el Festival, entre ellas el cartel, vincula los motivos islámicos con las texturas y los colores del centro histórico que, a lo largo de cuatro días, retrocede en el tiempo y ve sus estrechas y sinuosas calles transformadas en un zoco donde los colores, los sabores y los olores nos transportan a otros tiempos y lugares. Además de la simbología e inspiración que surgen de la continuidad de la investigación histórico-arqueológica, cabe destacar la capacidad de innovación, reinvención y la participación de la comunidad en cada edición del Festival, convirtiéndolo en un evento que ya es una marca de identidad y un atractivo para esta región.

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